Puton y Obama

El discurso occidental respecto a la crisis de Ucrania está meridianamente claro: la población se ha rebelado contra el presidente, lo ha echado del poder y del país, y Rusia ha reaccionado porque ese presidente estaba en su órbita y convertido en un cuasi Hitler del siglo XXI, ha ocupado militarmente la región de Crimea, una península del sur del país que tiene presencia naval rusa –lo que le permite a Moscú tener una salida a los mares calientes del sur-, desencadenando una crisis que resucita los momentos más tensos de la Guerra Fría, en los que la URSS, hoy Rusia, utiliza la fuerza para tensar la situación mundial.

Las cosas, sin embargo, no son tan sencillas. Los malos no son tan malos y los buenos no son tan buenos. Todo depende de dónde se encuentra uno y cómo le cuenten la “batalla”. Eso sí, la verdad es mucho más poliédrica y tiene matices que no deben olvidarse, pero la verdad no suele saber de matices interesados.

He de confesar que cuando leí el informe de Inteligencia de Stratfor me quedé sorprendido. Es una agencia privada de seguridad y estrategia, que ha cumplido para los Estados Unidos misiones muy importantes gracias a su apoyo en conflictos internacionales, como el de Kosovo o el de Irak. Sus analistas son –porque para eso les paga- próximos a la Casa Blanca y siempre va a exponer en sus análisis la verdad, pero especialmente va a ser una verdad que resulte práctica para Estados Unidos. Y digo que me sorprendió porque esa verdad que la llamada “CIA en la sombra” puso sobra la mesa de Barak Obama tiene muy poco que ver con la verdad que tienen los ciudadanos sobre los sucesos que ocurren ahí.

La información que tiene Stratfor es de primera mano. No obstante, su principal agente se encontraba en Ucrania cuando los movimientos populares de Kiev se encontraban en su momento más tenso. Ahí se encontró una población, ideológicamente, próxima a Europa y Estados Unidos. Después viajó a Crimea, en donde se encontró, y así lo notificó, una región tan cercana a Rusia que parecía la propia Rusia. Son dos países. Cada región está en un lado u otro de forma muy marcada, sin término medio. Y he aquí lo más sorprendente: Friedman señala que la injerencia occidental en los hechos que suceden en Ucrania desde 2004, cuando se apoyó la Revolución Naranja y se situó en el poder a fuerzas políticas prooccidentales, fueron interpretados por Moscú como un intento por acercar la OTAN a Ucrania (un objetivo que sigue vigente hoy en día), lo que podría provocar la desintegración de Rusia. “Francamente, había algo de verdad en la percepción de Rusia”, señala el informe.

Los informes de Stratfor intentan favorecer –es su deber, por supuesto- los intereses de la Casa Blanca, pero dicen otra cosa distinta. Señalan que lo que se está haciendo en algunas regiones del entorno de Rusia amenazan a Moscú, y atenazan su fuerza militar y su dominio en la zona, lo cual no puede ser tolerado por Putin y Stratfor anuncia que Rusia va a efectuar movimientos que le lleven a señalar su predominio en la zona y que no puede permitir injerencias. “Es por esto que las acciones de Rusia pueden parecer ofensivas, pero en realidad son defensivas”, señala Stratfor. E insisto: esa es la información y análisis que tiene Obama.

“Es por esto que las acciones de Rusia pueden parecer ofensivas, pero en realidad son defensivas”, dice la información y análisis que tiene Obama.        

Además, esos informes señalan que Rusia está recuperando su fuerza económica, mientras que las promesas de Europa para la integración de Ucrania y otros países del Este podrían no ser realistas, debido a que el poder económico de Europa está mermado y las necesidades de Ucrania pueden ser tantas que Europa quizá no pueda atenderlas. Del mismo modo, señala que Europa depende mucho del gas que genera Rusia y atraviesa Ucrania. Europa y Estados Unidos pueden amenazar con sanciones a Rusia, pero el grifo lo tiene Putin. Del mismo modo, los analistas señalan que el país, además de gas, es exportador mayoritario de granos alimenticios con destino a Europa, con lo cual podría producirse una subida en los precios que vendría en un momento poco adecuado. Se trata de una perspectiva que apenas se está mencionando en estos días pero que, lógicamente, debe ser tenida en cuenta puesto que, por lo que en esos efectos se llama “efecto mariposa”, la cesta de la compra semanal en Madrid podría duplicarse como si nada por culpa de este conflicto. Y el precio subirá en la medida en la que se siga presionando a Rusia por el camino incorrecto.

Por otra parte, el informe que tiene la Casa Blanca dice que el poder militar de Rusia se vio afectado por la crisis que atravesó aquel país a comienzos del siglo XX, pero que las investigaciones prosiguieron, que los gatos militares no se vieron tan mermados y que, según los cálculo de esta agencia, para 2015-2020, Rusia dispondrá de nuevo de un ejército tan poderoso que puede poner en aprietos a Estados Unidos. Es por todo ello que los informes que tiene Obama le señalan la necesidad de mostrarse fuerte, pero a la vez le indican que es necesario fomentar mejores alianzas diplomáticas con Europa para, juntos y con el mismo objetivo, conseguir buenos acuerdos pero sin causar la desestabilización del proyecto de Rusia ni amenazar a Moscú. En resumen: los informes norteamericanos indican que Putin hace lo que tiene que hacer y no critican cómo está haciendo las cosas, si no que dicen que hace lo que debe hacer.

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